Cada problema de color tiene su solución. Mirá tu pelo con luz natural y buscá cuál de estos tonos no querés ver.

Tu rubio se pone amarillo → Violeta

Para rubios, mechas, platinados y canas que se ponen amarillos o dorados. El violeta neutraliza los reflejos dorados y devuelve un rubio frío y luminoso.

Tu castaño aclarado tira a naranja → Azul

Para castaños aclarados, mechas y balayage. El azul neutraliza los tonos anaranjados y cobrizos y restaura un tono frío.

Tus canas perdieron el brillo plata → Black

Para canas, grises y platinados. Elimina los tonos amarillentos y devuelve la pureza y el brillo plata. Ideal también para barbas canosas.

Tu rojo se apaga con los lavados → Rojo

Para cabellos teñidos de rojo, cobrizo o caoba. No matiza, intensifica: deposita color para reavivar el rojo y prevenir que se apague entre tinturas.

Cómo usarlo

  1. Shampoo: masajeá suavemente sobre el pelo mojado y dejalo actuar 3 minutos. Enjuagá con abundante agua tibia.
  2. Máscara: aplicala en largos y puntas masajeando suavemente y dejala actuar 10 minutos. Enjuagá con agua tibia.

El error más común: dejarlo de más

Respetá los tiempos. Si el matizador actúa de más, el pelo muy claro puede tomar un reflejo gris o lila. Si te pasa, se va con un par de lavados con shampoo común.

¿Cada cuánto?

Para mantener el tono, alcanza con usarlo una o dos veces por semana, intercalado con tu shampoo habitual.

¿Seguís con dudas? Consultá a tu colorista o escribinos y te ayudamos a elegir.